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Guatemala es diversa y eso no va a cambiar

Mariajosé España

Hablemos de diversidad LGBTIQ+

Hace algunos días, en redes sociales apareció una fotografía/meme de una etiqueta de alimentos que decía “sin conservadores”. Inmediatamente después aparecieron los retuits o compartidos deseando lo mismo para Guatemala y Latinoamérica.

Todos queremos un país libre de conservadores. ¿Será este el mayor obstáculo para abrazar la diversidad?

La integración de la comunidad diversa en Guatemala no ha sido cosa fácil, incluso podemos decir con certeza que no son grupos que están plenamente incluidos ya que la homofobia y transfobia se percibe todos los días. De forma sutil, institucional y otras veces violenta.

Es cierto que no debe ser de valientes salir a la calle agarrado de la mano de nuestra pareja, vestirse como uno quiera o acudir a un servicio público sin temor a que me rechacen por quien soy. Pero en Guatemala sí lo es.

Las pocas demostraciones públicas que nos dicen que en Guatemala somos diversos, es por la lucha, resistencia e insistencia de ellas, ellos y elles y no tanto porque el país esté preparado con toda su institucionalidad para abarcar con un enfoque distinto las políticas públicas que deben atender a la sociedad en su diversidad.

Recordemos los pocos intentos de algunas instituciones de congraciarse con la comunidad LGTBIQ y el linchamiento público que recibieron por parte de sectores conservadores que solo les faltaba sacar sus látigos y juntas las piedras más pesadas para empezárselas a tirar a quien se atreviera a poner un signo de colores.

En 2017, cuando Thelma Aldana era Fiscal General “se atrevió” a poner la bandera representativa de la comunidad diversa en el lobby del Ministerio Público, el grito de los conservadores estalló.

Este símbolo en la institución encargada de la investigación penal era muy importante. Era darle esperanza a todas las personas que han denunciado crímenes de odio y nunca han sido escuchadas.

CAS y Líderes Profesionales de 2021 a 2022 han atendido 78 solicitudes de asesoría legal, 48 casos presentados ante instancias judiciales y 20 casos han tenido un cierre favorable para la comunidad diversa

Pero a las familias guatemaltecas les preocupaba que una bandera dividiera al país.

En 2018 las licencias de conducir también fueron atacadas cuando cambiaron sus normas de seguridad. “¡No al arcoiris en la nueva licencia de conducir!”, “Usar el arcoiris en un documento personal impone la aceptación de la ideología de género”, “Soy cristiana y el arcoiris no me representa”.

Estas fueron las insignias que pedían al Departamento de Tránsito y a Maycom no “transgredir” la figura del Palacio Nacional o el mapa de Guatemala con el rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.

Aunque las autoridades tuvieron que aclarar que se trataba únicamente de un holograma  que aplicaron por estándares internacionales de seguridad, una de las mujeres que pidió no imponer la ideología de género es Lucrecia Palomo, actual diputada del partido conservador Visión con Valores.

Aunque algunas de estas manifestaciones pueden rayar en lo risible, nos demuestran dos cosas: el miedo que le tienen a un fenómeno óptico y meteorológico como el arcoiris y a que si Guatemala es un poco más diversa no es por su institucionalidad, sino por su gente.

La transformación de la sociedad no se hace con suavitel, sino con golpes certeros y consecuentes. Siendo visibles. Guatemala es diversa y eso no va a cambiar.

Sobre la autora:

Mariajosé España. Periodista. Creyente de los espacios públicos y el poder de la calle. Quorum.

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